COMUNIDAD EL NUEVO PARQUÉ  ====>  

Wall Street anotó el lunes su mayor rally alcista de dos sesiones desde 1987, gracias al rescate público de Citigroup. Sin embargo, ayer la Bolsa neoyorquina volvió a dejarse llevar por los temores económicos, demostrando que aún es demasiado pronto para sucumbir al optimismo y lanzarse a la caza de gangas.

Actualmente, las compañías del índice S&P 500 cotizan a 9,24 veces su beneficio operativo estimado para 2009, frente a su media de las dos últimas décadas, los 18,1 dólares. Esta es la valoración más baja desde el segundo mandato de Reagan, en 1988, según datos de Bloomberg. Sin embargo, gestores consultados por el medio achacan estas diferencias a que, históricamente, las previsiones de beneficios del consenso de analistas suelen reflejar “una gigantesca discrepancia” con la realidad en tiempos de crisis.

Por eso, aunque aparentemente el mercado ofrece oportunidades históricas de compra, algunas compañías podrían demostrar ser demasiado caras, dependiendo de cómo evolucione la crisis crediticia en Occidente. Ejemplo de ello es New York Times, editor del diario homónimo, que cotiza con un PER (relación precio/beneficio por acción) de 9,73 veces beneficios de 2009, el más bajo de los últimos 15 años. No obstante, los últimos cuatro resultados trimestrales de la compañía se han situado, de media, un 22% por debajo de las estimaciones del mercado.

En este sentido, Carlos Torre, de Renta 4, considera que cabe esperar nuevos recortes en las previsiones de beneficios del consenso de analistas, ya que, históricamente, éste suele ir con retraso respecto al mercado y en tiempos de crisis suele ser demasiado optimista, por lo que se producen ajustes. Actualmente, las valoraciones del S&P 500 descuentan una caída de los beneficios del 42% para el próximo año, un panorama que podría ser excesivamente negativo y que, según analistas consultados por Bloomberg, tendría más relación con las “horribles pesadillas” de los inversores que con la realidad. Después de todo, según estos expertos, el mercado habría dejado de guiarse por los fundamentales desde hace mucho tiempo.

Futuro incierto
Sin embargo, incluso si las compañías presentan mejores resultados en los próximos meses, es poco probable que se produzca un rebote fiable antes del segundo semestre de 2009. Al menos, si la historia se acaba repitiendo. Tras el estallido de la burbuja tecnológica en 2000, los beneficios del S&P 500 descendieron entre el primer trimestre de 2001 y los tres primeros meses de 2002. Sin embargo, el índice prosiguió su racha bajista durante los siete meses siguientes.

En este sentido, Torre cree que aunque en el corto plazo puedan producirse rebotes puntuales, el mercado aún sigue una tendencia bajista. Por eso, el experto cree que aún es demasiado pronto para saber si las bolsas han descontado el peor de los escenarios posibles y han tocado un suelo fiable. El analista cree que todo dependerá de los datos macroeconómicos y las noticias que se conozcan en los próximos meses. En este sentido, el futuro de la industria automovilística en EEUU jugará un papel fundamental.

Por otra parte, Alejandro de Luis, de Dif Brokers, señala que, en el peor de los casos, la crisis podría llegar a ser peor de lo que espera el mercado. De esta forma, el experto considera que unos mercados tan volátiles podrían estar reflejando simplemente lo que sucede en el día a día “lo que puede significar que, si la economía va a peor, las bolsas acompañen esta situación y no hayan ‘descontado’ lo que de verdad está por venir”.
Pese a todo, los analistas creen que es posible encontrar buenas oportunidades a largo plazo en pequeños valores con un modelo de negocio poco expuesto a la crisis y una deuda reducida. Viscofan o Prosegur son dos apuestas populares entre las firmas.

Fuente: Negocio (26/11/2008)